martes 13 de octubre de 2009

No se lo podía permitir...



Aunque no se lo podía permitir, gastó sus últimos 200 dólares en un tocado de plumas. Esa misma noche cenó palomitas de maíz.

8 comentarios:

Gabbi dijo...

un buen aternativa :) pero si esta lindo ese tocado y la cancion que no conosco!

Arianna Belle dijo...

que bella foto!

Nalda dijo...

Un caprichito al año no hace daño. Cenar maíz todas las noches, un poquito. Aún así, el tocado es precioso.

Un besote chiquita

Alicia dijo...

La tripa llena de maiz y la satisfacción que da el dinero bien gastado!

abril en paris dijo...

¿ Y quién no se va a permitir un capricho o dos para sentirse especial ? Eso..¡ bien vale un ayuno
o un tazón de palomitas !
¡ gracias por tu comentario en el apartamento ! Aqui ya no tengo palabras..sí...es mi " tocado de plumas "
Un abrazo muy muy grande

carola coch dijo...

cenar una noche palomitas de maíz, solo lo recordará como una anécdota... pero lo especial que se sintió ese día con su tocado nuevo, nadie se lo va a poder quitar nunca...

buena historia!

carola

pd. me encanta tu blog!

Desideria Madrid dijo...

Ohhhh, qué delicia (de tocado, de foto, de inspiración).

El kioskero del antifaz dijo...

A veces, sólo algunas veces... merece la pena tener la nevera vacía y la satisfacción llena.

Un beso